Ajustando la dieta cetogénica para diferentes situaciones en personas con la enfermedad de Lyme crónica.

A muchas personas que padecen la enfermedad de Lyme crónica, les ayuda mucho la utilización de la dieta cetogénica para mejorar su energía, rendimiento cognitivo y reducción de la inflamación en general.

Este tipo de dieta la cual se basa en una alta ingesta de grasas y reduciendo el consumo de carbohidratos, hará que tu cuerpo utilice como fuente de energía principal dichas grasas consumidas (transformadas en cuerpos cetónicos) y no los carbohidratos que normalmente solemos utilizar en dietas estándar (en forma de glucosa).

¿Por qué puede ayudar la dieta cetogénica en personas con Lyme?

Además de por muchos otros factores importantes que ya hemos comentado con anterioridad en la publicación «Dieta paleo autoinmune, cetogénica, carnívora y paleo (PKD). ¿Modas o útiles para la enfermedad de Lyme?«, destaco que al padecer la enfermedad de Lyme cr´nica, se ha visto que tus células tienen cierta dificultad para captar el oxigeno disponible en tu organismo con la consiguiente fatiga crónica generada. Por lo que, al estar en un estado de cetosis en el cual tu cuerpo utiliza grasas (cetonas), que contienen más energía que la glucosa, requiriendo menos energía para su combustión, tendremos más energía disponible en el organismo pudiendo tener como efecto positivo, el aumento general del nivel energético, mejorando nuestro rendimiento físico e intelectual. 
Por otro lado, al no aumentar demasiado nuestro nivel de glucosa en sangre ya que no consumimos carbohidratos ni azúcares, tampoco tendremos esa inestabilidad energética que nos dan las dietas altas en carbohidratos.


Llevo tiempo en cetosis y veo que pierdo los efectos. ¿Y ahora qué hago?

Nada es eterno, ni la dieta, ni el tratamiento

Yo recomiendo una vez que estés cetoadaptado por un largo tiempo (meses) y si notas que vas perdiendo los efectos positivos de la dieta, ir haciendo cargas de carbohidratos puntuales que toleres y si te sientan bien. Por ejemplo, una vez cada 15 días o más según tolerancia y necesidad.
Acostumbrar al cuerpo a utilizar como combustible principal la grasa y luego cambiar a los carbohidratos puntualmente, eso te dará mayor flexibilidad metabólica, que en realidad es lo que estamos buscando.
Lo que queremos principalmente no es un estado específico ni un tipo de dieta, buscamos que la utilización del combustible que elijamos sea eficiente. ¡Eso es todo! Sin embargo, en nuestro caso determinado cuando padecemos la enfermedad de Lyme crónica, sabemos (como he comentado en la publicación ▶«Montaña rusa»), que podemos tener cierta resistencia a la insulina por lo que nuestras células no captaran eficientemente la glucosa, haciendo que nuestro nivel de glucosa en sangre se altere, creando esos picos de insulina y aumentando la inflamación sistémica. Además, dada la disbiosis intestinal que podemos padecer dadas nuestras infecciones crónicas, no favorecerá para nada el consumo de azúcares y carbohidratos refinados, por lo que no nos beneficiarán las dietas altas en carbohidratos.

Y como guinda del pastel, nunca mejor dicho, comentar la disminución drástica que le produce a nuestro sistema inmune el consumo de azúcar.

¿Todavía te apetece un dulce?


A mí también, pero procuro cuidarme todo lo que pueda para disfrutar de otras cosas más importantes de la vida que me dé un placer crónico y no al contrario.


¡Al grano! Bueno no, mejor dicho, ¡a la grasa! 😉


Introducción de cargas de carbohidratos.


Yo recomiendo la introducción de cargas de carbohidratos después del entrenamiento (si entrenamos) o por la noche en la cena, ya que ejercerá un efecto relajante y nos ayudará a descansar mejor. No la recomiendo hacerla durante el día por este efecto somnoliente y quizás peor digestión.
En mi caso particular, suelo darme un pequeño «banquete» de vegetales más altos en carbohidratos que tolero bien como los boniatos, zanahorias, calabazas…, etc y proteína animal, una o dos comidas en el fin de semana y luego, los demás días de la semana estoy siempre en cetosis.

Mi cuerpo es ya tan flexible metabólicamente después de 6 años en estado de cetosis, que ya no noto la diferencia al introducir esos días los carbohidratos, porque el cuerpo los absorbe con ansia y limpiamente. Sólo noto positivamente en el llenado del glucógeno muscular, relajación y «mejora» de la energía explosiva si entreno ese día o al día siguiente.

El día de introducción de cargas, no es conveniente aportar muchas grasas en esa comida, ya que no queremos mezclar ambas fuentes de energía.
*Con excepción de personas que quieran subir de peso que podrían introducir ambas, aunque no sea lo más saludable pero quizás, como dice el Dr. Karl Hultén (médico especializado en medicina funcional en Funmed, Suecia) pueda utilizarse como una herramienta para personas con muy bajo peso corporal. Al fin y al cabo, el tener muy bajo peso tampoco es del todo saludable por lo que:

«Hay que llegar a un equilibrio» y probar diferentes técnicas individualmente sin cerrarse a nada. Si te funciona, ¡continúa!💪💪

En deportes.


Dependiendo del deporte que realicemos, nuestro cuerpo utilizará más eficientemente un tipo de combustible que otro.

-Deportes aeróbicos como correr, nadar… (No sprints) utilizaremos más eficientemente las grasas (90%) sin necesidad de añadir carbohidratos, a excepción de deportistas de competición para determinados momentos de necesidad que la ingesta de glucosa te dará el empuje extra que necesites, pero como hemos dicho en la anterior publicación ▶ «entrenamiento de pesas en Lyme»:

Los ejercicios aeróbicos intensos NO están recomendados para enfermos de Lyme crónico.


-Deportes de fuerza, power, sprints. En estos tipos de deporte utilizaremos en mayor medida los depósitos de fosfocreatina (95%) ya que son ejercicios intensos y de muy poca duración por lo que tampoco sería necesario la ingesta de carbohidratos (glucosa) pero, sería conveniente para tener un mejor rendimiento y muscular, suplementar con monohidrato de creatina o tener un consumo medio alto de proteinas de calidad de origen animal ya que nos aportaría esta sustancia.


-Pesas, crossfit. Aquí sí que utilizaríamos glucógeno inicialmente en mayor medida (55%) ya que es un deporte de fuerza, pero alargado más en el tiempo, por lo que sí queremos optimizar el entrenamiento y nuestras condiciones físicas se podría añadir carbohidratos específicamente en determinados momentos.
¡Ojo! También se puede entrenar pesas sin consumir carbohidratos ya que tenemos los depósitos de grasa y los de fosfocreatina disponibles, pero suele disminuir el rendimiento, y pasado unos 30 minutos ya que despletariamos rápidamente nuestros niveles de glucógeno muscular. Por otra parte, tampoco entraría en acción anabólica de la insulina, por lo que las ganancias de masa muscular se verán más limitadas.
Aún así, se podrían reducir esos problemas con técnicas más específicas de ciclado de macronutrientes (proteinas/ grasas) y/o suplementación con diferentes tipos de aminoácidos los días de entreno.

Cuando nada es seguro, todo es posible

¡Ojo!

Todo ésto que estoy explicando es para optimizar la dieta cetogénica si ya llevas tiempo en estado de cetosis y has perdido sus ventajas.
No es necesario hacerlo, todo depende de como te encuentres y lo que hagas. Si te encuentras bien, sigue con lo que estás haciendo. Si te encuentras bien y quieres pasar al siguiente nivel para mejorar tus entrenamientos, recuperación y masa muscular, puedes seguir mis recomendaciones 🍋🍋.

Y si te encuentras mal, ¡cambia de táctica!



Trucos y problemas con la dieta cetogénica.



-Para entrar en cetosis más rápidamente si tu estado te lo permite, se podría caminar o entrenar en ayunas dándole al cuerpo en la quema de grasas.
Una forma interesante si necesitas un extra de energía en ayunas, es tomar una cucharada de aceite de coco antes de entrenar. Al ser una grasa de rápida asimilación, le «recuerdas» al cuerpo qué combustible debería utilizar.

-Jugar con las grasas y proteínas. Quizás los días de entrenamiento te vendría mejor un consumo un poco más elevado de proteína que de grasas y los días de descanso, al contrario.
Intenta escuchar a tu cuerpo para saber lo que necesitas y no quedarte anclado en unas proporciones determinadas.


-Si realizas cargas de carbohidratos mejor realizarlas por la noche porque como comentamos anteriormente, va a tener en nosotros un efecto relajante por lo que si los consumimos en el día no seremos tan productivos. Mejor siempre consumir la primera comida del día basada en proteínas y grasas, así nos mantendrá más saciados sin variaciones en el nivel de azúcar en sangre y rendiremos mejor durante el día.


-Personas que no puedan permanecer en estado de cetosis o no quieran, no es necesario. Lo más importante es disminuir tu consumo de carbohidratos totales de tu dieta y que éstos sean de bajo/ moderado índice glucémico y claro está, aportarle a tu cuerpo los nutrientes que necesita y que tú toleres para su correcta absorción, porque:

Eres lo que absorbes, no lo que comes


-Personas con la función hepática reducida o sometida a estrés, pueden tener problemas para digerir una dieta alta en grasas, por lo que en esos casos sería conveniente tratar/reforzar el hígado y cuando ésta se encuentre restablecida, empezar introduciendo las grasas de más fácil asimilación como el aceite de coco, de oliva, aguacates, frutos secos, semillas etc. Y posteriormente las de origen animal que requieren más trabajo para su digestión.


-Una vez cetoadaptado quizás no necesites tantas grasas como consumías de forma inicial, por lo que sí vez que aumentas de peso o tus triglicéridos se elevan, podrías ajustar la cantidad de grasa en tu dieta.

La observación y el estudio de tí mismo es la mejor guía



-Algo parecido pasa si tienes una dieta alta en grasas, pero no estás en cetosis al pasarte la cantidad de carbohidratos diarios sin darte cuenta (no todas las personas están en cetosis con la misma cantidad de carbohidratos). Ahí tu cuerpo reaccionará guardando esas grasas que no está combustionando.



Aunque puede beneficiarnos, La enfermedad Lyme y dieta cetogénica NO van de la mano ❌👫,pero sí puede ser una herramienta interesante a utilizar para mejorar nuestra condición física y rendimiento mental.


La otra cara de la moneda puede ser que personas que intentan e intentan hacer la dieta cetogénica porque a muchos le funcionan, pero a ellos no. ¡No mueran en el intento! Abre la mente y escucha a tu cuerpo.


Lo importante NO es la dieta que haces sino, CÓMO la haces y que otras herramientas en tu día a día utilizas.

Toda dieta bien hecha con alimentos que toleres y asimiles, es posible


Hay mil herramientas para utilizar, sólo tienes que encontrar las que te funcionan precisamente a tí 👉🛠



No pares 🍋🍋


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